Artículo: 5 puntos clave para crear un videojuego

MuchoGamer

Desde que empezamos a echar nuestras primeras partidas a los videojuegos, muchos de nosotros hemos querido meternos un poco más en la industria. Si bien hace unos años resultaba complicado en algunos países, como España, y era necesario estudiar en otro país, ahora las cosas han cambiado bastante. Cursos, grados… a todo eso se añade una amplia variedad de herramientas de desarrollo al alcance de todos. Así, solo hacen falta ganas y tiempo para crear un videojuego y unirse al amplio mundo del desarrollo independiente.

Por eso, hoy en MuchoGamer, os dejo los 5 pasos a seguir para crear un videojuego. ¡Empezamos!

 

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Un claro ejemplo de híbrido entre sigilo y acción.

Desarrolla la idea

Si bien hace falta conseguir las herramientas necesarias para crearlo, no puedes ponerte a ello sin pensar un poco antes qué vas a crear. Antes de nada, sería útil decidir en qué género vas a moverte. Hay ciertas historias que quedan mejor, por ejemplo, en un shooter que en un RPG. Decidido el genero, es hora de echarle imaginación. Si en algo sobresale la industria independiente es en originalidad. Llegan a desarrollar títulos que poca gente se pudo haber imaginado. Lógicamente, puedes inspirarte en otros juegos o en algunas mecánicas que te resulten interesantes y adaptarlas a tu juego.

Con todo, no siempre es bueno ceñirte al 100% al genero que elijas. Claro, debe haber una cierta coherencia. No puedes crear un shooter y no añadir armas de fuego, pero sí que puedes innovar o crear una especie de híbrido. En la propia industria profesional podemos ver múltiples ejemplos de títulos que no se podrían encasillar en un solo género. Los más comunes son aquellos híbridos entre el sigilo y la acción, tales como Metal Gear Solid o Dishonored. Esa es una buena pista a la hora de ser original. Existen multitud de géneros en el mercado, algunos incluso a la espera de ser creados, y puedes aprovecharte de ello para hacer híbridos que nadie ha intentado hasta ahora. Resulta arriesgado, hacer una unión de dos géneros que no pegan ni con cola puede llevar al fracaso total del videojuego. Pero para ello está el segundo paso; es hora de buscar un equipo que aporte ideas.

 

Reune tu equipo

Este paso no es totalmente necesario, hay multitud de juegos que han sido desarrollados por una sola persona, muchos de ellos verdaderas joyas de la industria independiente. Con todo, es más cómodo y fácil tener un equipo con el que dividir el trabajo, y si son amigos tuyos mejor que mejor.

Primero, hay que elegir el líder del equipo, lo que facilita la organización del mismo. Normalmente el elegido suele ser el que ha tenido la idea o incluso el que se ha molestado en buscar gente para el proyecto, aunque también se puede echar a votación o a sorteo. Luego es cuestión de organizar todo, que cada uno se ocupe de su parte siguiendo unas instrucciones previas. Trabajar coordinados es la clave para que el proyecto salga bien; el encargado de la música, por ejemplo, debe ceñirse al ambiente que esté creando el encargado del apartado gráfico.

Es aconsejable ponerse una fecha límite para desarrollar el juego, o al menos parte de éste. Cada miembro del equipo tendría que presentar su aportación en una fecha límite para poder unirlo todo y, después, comprobar que las piezas encajan correctamente. La propia fecha límite tendría que ser acordada por todos los del equipo, atendiendo a la agenda de cada uno. Eso favorecería el ambiente de grupo y diría adiós a broncas innecesarias que puede traer el trabajar en un proyecto tan ambicioso.

 

Pon aprueba tu juego

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¡Cuidado con los bugs!

Si algo le gusta a la gente -me incluyo yo- es probar juegos gratis, aunque sean demos, betas o alphas. Como sea, siempre es un acierto preparar un prototipo del juego para que otra gente pueda jugarlo. Se puede optar por gente del entorno, pero lo mejor es compartirlo en páginas y que gente ajena al proyecto opine. De esta forma pueden salir a la luz errores que se pudieron haber escapado durante el desarrollo. Además que, al fin y al cabo, el que decide si un juego es bueno o malo es el usuario, aquel que se pasa las horas ante la pantalla para vivir nuevas aventuras. Tomar la opinión de los usuarios durante el desarrollo puede ayudar a crear un juego verdaderamente bueno.

Por otro lado, ayuda a que la gente se decida a comprar el juego una vez esté acabado -es el último fin de las versiones de prueba- y de una forma u otra, se puede usar para comprobar hasta qué punto es popular el juego. Ciertamente es un incentivo al autoestima el comprobar que tu título está gustando estando aun en una fase intermedia de su desarrollo. Es, sin duda alguna, la mejor forma de recuperar fuerzas y ganas tras horas y horas de trabajo.

 

Pule todos los detalles

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El estilo cartoon suele quedar genial.

Tras horas y horas de trabajo puede que tu juego ya esté listo para un testeo, pero eso no es suficiente para intentar distribuirlo. Hay que prestar atención a los pequeños detalles que componen el juego. Se recomienda que todos los miembros del equipo lo jueguen desde cero intentando meterse en la piel del que vaya a jugarlo. Hay que prestar atención a detalles tan simples como el propio menú, ya que si lo pensáis bien, es lo primero que se ve de un juego y es lo primero que puede echar para atrás para probarlo o no.

Tanto el menú como los controles deben ser intuitivos, no hay que temer imitar controles. A veces, lo común es lo más apto; el boton shift para correr, WASD para moverse… es lo más normal pero a la vez lo más cómodo a la hora de jugar. También es aconsejable tener en cuenta que, aunque no deis el salto a consolas, hay muchos jugadores en PC que prefieren usar un mando antes que las teclas y el ratón. Adaptar el juego al mando común es un gran atractivo, pero ojo, algunos géneros no son apropiados para este tipo de controles, tales como los Point n’ click, que se vuelven tediosos usando el joystick.

Por otro lado, en el apartado gráfico no hay que excederse con los detalles. A veces lo bueno está en la simpleza. Un escenario muy cargado de elementos visuales puede chocar a la vista, además de que es un gasto de tiempo valioso que se podría utilizar para pulir la calidad general de todos los detalles; es mejor ofrecer un producto con calidad que con mucha cantidad de detalles. Lo mismo con el apartado sonoro, si bien la banda sonora es indispensable, no hay que excederse. Pasar de un nivel a otro y que cambie el estilo de música con demasiada frecuencia es molesto y corta la inmersión del jugador en la historia. Es mejor centrarse en cambiar pequeños detalles a partir de una misma base que se ajuste bien al escenario.

 

Hora de pasar a la acción

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Quizás este sea el paso más complicado: distribuir tu juego. Habiendo movido demos o betas por páginas de internet se puede atraer al publico, pero eso no implica que las empresas se sientan atraídas por tu proyecto. Al fin al cabo, las cadenas distribuidoras de juegos son las que se arriesgan al poner en circulación tu juego, aunque sea de forma digital, ya que si éste resulta ser una bazofia puede perjudicar la imagen de la compañía. Así, se puede dar que ninguna se interese. Para ello, hay paginas que bien pueden ser de utilidad para este propósito, aunque no hay seguridad de acierto ni de que se publique pronto el videojuego.

Una buena opción es Steam Greenlight, donde puedes publicar tu producto e intentar convencer a la comunidad de que lo vote. Con el suficiente apoyo de la comunidad puedes conseguir que tu juego pase a formar parte de la larga lista de títulos que ofrece Steam. Otra muy buena opción es Indiedb. De esta página han salido multitud de juegos indie, incluso muchos han empezado promocionando sus proyectos ahí para luego colgarlos en Steam Greenlight. Además, aquí en nuestro país también podemos disfrutar del apoyo de BadLand Indie, una distribuidora que puede ayudarte a llevar tu juego a los usuario.

Bien es posible que tu proyecto no pase de ahí, pero en ningún momento debes desanimarte. Crear y publicar un videojuego independiente es mucho más difícil de lo que parece a simple vista. Muy pocos triunfan aun habiendo publicado. Por eso, siempre es bueno tener algún proyecto de reserva para seguir trabajando. Al menos, aunque el primero falle, podéis ofrecer nuevo material rápidamente para empezar a crearos un nombre en la industria del videojuego.

 

Y hasta aquí el artículo. Lógicamente hay muchos pasos más a tener en cuenta, sobretodo dentro del propio desarrollo del juego. Pero estos son los básicos que no se pueden escapar y que, sin duda, ayudarán para decidir si atreverse o no a entrar en esa aventura. La industria independiente es un mundillo complicado en el que puedes llevarte muchos batacazos. Pero echándole ganas y esfuerzo puedes llevarte una buena recompensa que, más allá del valor monetario, es que algo creado por ti con mucho esfuerzo llegue a otros jugadores y les otorgues tantas horas de entretenimiento como has podido disfrutar tú con otros juegos.

Cristian Sánchez

Apasionado jugón desde la infancia. Amante del rock y el metal. Adicto a los buenos libros y a escribir.

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