Análisis de White Day: A Labyrinth Named School

White Day: A Labyrinth Named School

White Day: A Labyrinth Named School

Hasta ahora no era muy fan de los juegos orientales, por decir que apenas he jugado a estos, pero con White Day: A Labyrinth Named School esto acababa.

Este título desarrollado por ROI Games, es un remake de un clásico que fue lanzado allá por 2001 en Corea del Sur y que ahora llega a occidente. Las novedades que nos ofrece son vista en primera persona, opciones en los diálogos y mecánicas renovadas, entre otras cosas.

La trama de White Day se enfoca en la llegada de un joven al instituto Yendoo. Este chico se adentra en el edificio por la noche y descubre las terribles historias que ocurren en su interior. Desde asesinatos, fantasmas y persecuciones, hasta tener que enfrentarnos a complicados rompecabezas que llegan a resultar de lo más sofocantes.

Durante nuestra experiencia nos encontraremos con un enemigo al que no podemos derrotar y que si nos ve, nos matará sin piedad, el conserje. Este patrullará por todo el instituto en busca de intrusos. La principal manera de identificarlo es el contoneo de sus llaves al caminar. Debido a su cojera podemos reconocer fácilmente el sonido a medida que se acerque a nuestra ubicación. Lo mucho que insista en rastrear la última posición en la que nos vio dependerá del nivel de dificultad que hayamos seleccionado. Por supuesto, esto no será lo único que veremos incrementar.

White Day: A Labyrinth Named School

Además de los coleccionables como las cartas u objetos, nos encontraremos con pequeños puntos de almacenaje. Es decir, podremos guardar aquellos objetos que no nos resulten útiles en determinado momento para recogerlos posteriormente. Esto nos puede venir bien en caso de que encontremos varios consumibles para recuperar salud u objetos importantes del juego.

Gráficamente resulta atractivo y suave. Podemos ver bien detallado cada rasgo de los personajes manteniendo una expresión clara y elegante.  En cuanto al mapa podemos observar que se trata de un escenario bastante amplio siguiendo los estándares básicos japoneses; colores repetitivos, varios pisos, y muchas aulas. Vamos a ver, es un instituto, nada fuera de lo común. Sin embargo han sabido darle el ambiente necesario para ponernos en tensión, y por supuesto, han logrado meternos en el rol de un estudiante demasiado curioso diría yo. Aunque  musicalmente no destaca, en los momentos de acción podremos ver una banda sonora que se adapta correctamente a su cometido.

RESULTADO

White Day: A Labyrinth Named School es un gran remake de aquel título de 2001. Nos deja con buenos detalles, pero a veces llega a resultar costoso y repetitivo realizar determinadas acciones a lo largo del juego. De todas formas ha logrado meternos de nuevo en ese lúgubre ambiente que tanto añorábamos de la entrega original.

News Reporter
Amante de los videojuegos y el deporte desde chico. ''No pain no gain''

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