Análisis God of War

Un mes más tarde hemos conseguido sacar el 100% de este juegazo para Ps4 y, por fin, te podemos ofrecer un análisis completo. Sony Santa Monica y Cory Barlog han echado el resto y se han sacado uno de los mejores juegos de la generación. Te lo contamos en este análisis de God of War. No te lo pierdas.

Sí. Lo sabemos. God of War lleva un mes, exacto de hecho, en el mercado. Os pedimos disculpas por el retraso, pero es que nos gusta explotar al máximo los juegos antes de lanzarnos. ¿Cómo lo haremos cuando salgan títulos como RDR2? Buena pregunta. Pero vamos a lo que nos interesa.

 

Antecedentes

Allá por 2005 llegaba a PS2 un juego que nos ponía en el papel de un guerrero espartano. Un guerrero al servicio de los dioses que, entre penurias y lujuria, acabaría convirtiéndose en una de las sagas más preciadas por Sony y sus jugadores. Kratos había llegado para quedarse.

Lo demostró con tres sobresalientes entregas que se repartieron entre Ps2 y PS3, más otras tantas anexas para portátiles que, la verdad sea dicha, quedaron muy alejadas del exito de la trilogía principal. Estaba claro, o al menos eso parecía, que con el monstruoso y magnífico GoW3 de 2010 la saga había acabado. Los que vimos todo el final del juego sabiamos que volvería, era obvio, pero habría sido un broche de oro sensacional.

Kratos acabo con el Olimpo en God of War 3. Y aunque parecía ser el final, todo quedo relativamente abierto para una continuación.

Entonces apareció en nuestras vidas God of War Ascension. ¿Os acordáis de él? Un juego que traía las mismas mecánicas de pasadas entregas, con una historia nueva y con un multijugador que, si bien no destacaba, se hizo bastante entretenido para muchos, entre los que me incluyo.

Pero dejaba mucho que desear en lo argumental, y más si tenemos en cuenta de donde veniamos. Así pues, ni Sony ni los chicos de Santa Monica pensaban dejar las cosas ahí, en un punto tan bajo en comparación con lo que Kratos había sido. Y entonces apareció, alla por el E3 de 2016, el trailer que nos devolvía la esperanza a todos los fans del espartano más sanguinario de la historia. Cubierto de parafernalia, una orquesta para él solo, una presentación por todo lo alto. Estaba de regreso y el público en pie.

Y llegó el día. 20 de Marzo de 2018. God of War se ponía a la venta.

Y aquí estamos ahora. Un mes después de su lanzamiento, hemos completado el 100% de este juego, para que no se nos escape nada y podemos ofrecerte el análisis más completo del que somos capaces, libre de spoilers si nos es posible, para que, si aún no has podido jugar, no te descubramos nada.

God of War

God of War, o GoW para abreviar, es un reinicio total de la saga. No solo por su nueva historia, su nuevo conglomerado de dioses o por su ambientación. GoW es un nuevo estilo de juego, uno que se presenta más cercano, más adulto incluso cuando se aleja del gore, la sangre, los desmembramientos y el sexo.

Y es que, basta con echarle unos minutos al juego para darte cuenta de cuanto ha cambiado todo. Kratos, tan brutal y mortal como siempre, está más sosegado. Ahora es padre de familia. Se acabó la venganza, ahora toca la paternidad. Quizá muchos esperaban que este cambio hiciese perder parte de su esencia al espartano, pero sigue ahí, os lo aseguro.

Tenemos cambio de cámara, más cercana y metida en la acción que antes. Nuevas armas, como el hacha Leviatán que son un espectáculo en combate. Perdemos mecánicas, como la del salto. Ganamos otras, como las habilidades de Atreus, nuestro hijo. Y seguimos contando con viejos conocidos, como la Ira de Esparta, capaz de desatar todo el potencial del dios de la guerra.

El Hacha Leviatán es nuestra gran aliada en esta nueva aventura.

Pero si debemos centrarnos en un cambio fundamental, ese es Atreus. El hijo de Kratos oculta más de lo que parece a simple vista, y lo iréis descubriendo conforme avance la historia. Veréis como cambia su actitud, como se desarrollan sus habilidades. Todo cambia en este joven «Chico» que padece una evolución muy bien narrada en la que Kratos siempre está presente.

Y es que, sus cambios de carácter te hacen meterte aún más en la piel de un padre que a veces no puede controlar a su hijo. Hasta el punto de aparecer esa tentación de darle un buen azote, a ver si espabila el chaval.

El dúo de protagonistas son el eje central de la campaña, moviéndose en este nuevo mundo nórdico en el que los vikingos no tienen presencia pero si las profecías del fin de los tiempos. Porque, seamos sinceros, pensar en mitología nórdica es pensar en el Ragnarok y, si bien es cierto que las consecuencias del frío eterno no se harán patentes en esta aventura, si podremos empezar a ver los primeros detalles que darán lugar a la lucha entre dioses y gigantes.

Progresión

Merece una mención especial la nueva forma que adopta la progresión. Si bien es cierto que ya existía este sistema en los anteriores juegos, con aquellos orbes rojos para mejorar magia y equipo, aqui es un poco más personal. Podemos cambiar armaduras para adaptarlas a nuestro estilo de juego, añadirles talismanes a armas y protecciones para aumentar sus características y desatar nuevos poderes que hacen las veces de magia, como en anteriores entregas.

Enemigos

Durante el periplo de Kratos y Atreus nos toparemos con seres de diversa índole y muy espectaculares. Habrá dioses, habrá gigantes y una serie, escasa, de enemigos finales. Los combates frente a estos últimos se cuentan con una sola mano, y los jefes tienen poco de interesante salvo en contados casos. Olvidaos de aquellas luchas impresionantes de God of War 3, en el título que nos ocupa hay pocos combates contra dioses, aunque si os puedo adelantar que uno de ellos es el más espectacular que recuerdo en la saga con hasta 6 participantes entre golpe y golpe.

Como siempre, contaremos con una variedad respetable de enemigos menores, desde los típicos Draugs que ya nos lo ponían díficil en anteriores entregas hasta dragones que sopondrán todo un desafio.

La variedad de enemigos finales no es muy amplía, pero se suple a la perfección con la espectacularidad de los que hay

Mención especial merecen las Valkirias, unos enemigos con un poder que roza lo divino y que introducen una de las novedades del título: las misiones secundarias con historia propia.

Secundarias

GoW se une a la moda de los mundos abiertos. No ofrece una libertad tan grande como los clásicos sandbox de Rockstar o Ubisoft, no busqueis eso, y sus secundarias no tienen el trasfondo de otros títulos como The Witcher 3. Pero es que no le hace falta.

GoW cuenta con algo menos de una decena de secundarias, repartidas por su mundo semiabierto, largas, con varias fases, que nos llevarán a desbloquear nuevos equipamientos o mejoras para lo que ya poseamos. Cada una nos contará una historia independiente que, a decir verdad, tienen poco que ver con la historia principal y carecen de mucho aliciente salvo el hecho de pertrecharte con mejores equipos.

De hecho, las cosas más importantes para la historia y el devenir de futuras entregas las encontrarás a través de coleccionables y, sobre todo, a raíz de las historias que padre e hijo se irán contando a lo largo de la aventura en los pocos momentos de paz y tranquilidad de los que dispongan. En este aspecto, bebiendo mucho de Uncharted 4, pues si hay cortes en mitad de la historia, ellos la retomarán con las típicas frases de «¿Por dónde íbamos?», etc.

Extras

Al igual que en juegos anteriores, contamos con la aparición de minijuegos extra. Si antes teniamos una sección especial en el menú, que nos permitía acceder a las arenas y similares, ahora lo tenemos integrado en el propio mundo del juego. Dos nuevos escenarios a desbloquear en los que podremos encontrar nuevo equipo y objetos de mejora para nuestras armas. Teneis una muestra de los mismos en nuestra canal de Youtube.

Gráficos y Sonido

Graficamente no se le puede reprochar nada. Es un referente gráfico para la consola de Sony, pues recordemos que es un título exclusivo. El tratamiento del agua es brillante, la nieve, la distancia de dibujado y los escenarios son espectaculares. Pero donde pone toda la carna en el asador es en la cara y gestos de los personajes. Mención especial a Jörmundgander, uno de los personajes que más interés e importancia contraen en la historia y cuyo aspecto es magnífico.

La serpiente del mundo es uno de los personajes más increibles que recordamos

El juego llega totalmente doblado al castellano, con un tratamiento acorde con el nivel demostrado en el resto de aspectos. Tiene algunas lacras (he detectado un par de veces en las que Kratos cambia la voz) pero en líneas generales es sobresaliente. La banda sonora posee un nivel muy alto en cuanto a calidad y ayuda a convertir al juego en más épico de lo que ya es de por sí.

Conclusiones

God of War ha vuelto, uniendo lo viejo y lo nuevo para conseguir una obra indispensable para todo aquel que posea una Ps4 y, sinceramente, para cualquiera a quien le gusten las grandes obras del sector. Es un reinicio de todo lo que conocíamos y una promesa de que Kratos volverá para traer el fin del mundo a los dioses del norte.

Un juego de Sobresaliente, muy recomendable y para el recuerdo. Esto es God of War.

 

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Alfonso Barona
News Reporter
He aqui un escritor, administrativo, game tester y programador. Desde los dos años estoy liado con esto que son los videojuegos, empezando con una sega que ya ni recuerdo el modelo. Y de momento por aquí seguimos. Y que dure.

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