Análisis Bloodborne

Hemos jugado tanto a Bloodborne que parece que cuanto más jugábamos, más nota se merecía. El juego ha sabido engancharnos muy bien como para hacernos rejugarlo y completar todas las Mazmorras del Cáliz, dedicando un total de 100 horas de juego totalmente satisfactorias.

Bloodborne ha sido uno de los bombazos del año para Playstation 4, siendo desarrollado por From Software junto a Sony Japan, por lo que ha sido una increíble alegría exclusiva de los usuarios de Playstation 4, especialmente después del poco exitoso, entre la crítica, The Order 1886. De todos modos, ya está aquí el increíble action-RPG que posee la base jugable de los famosos Souls (Demon’s Souls y Dark Souls), así que adentrémonos de lleno en su universo para ser analizado.

 

Una trama oculta y llena de acertijos

La trama de esta entrega es muy compleja y extraña, dado que es muy difícil conocer su concepto y seguir los pasos adecuados para poder disfrutarla gustosamente. A pesar de que la trama es muy difícil de entender, el juego es perfectamente disfrutable si sabes que vas a saborear principalmente lo jugable como en los conocidos Souls, por lo que te aseguro que a pesar de no comprender absolutamente nada, disfrutarás del juego. De lo jugable hablaremos más adelante, así que sigamos hablando de la trama y el universo.

Nos meteremos de lleno en el universo de este título para combatir una infección que está llevando a cabo en la ciudad de Yarhnam pero esta vez no seremos un simple hueco sin alma,  sino que seremos un cazador que se unirá a la noche de cazería, en la que deberemos detener a la maldición que cierne al universo del juego. Me gustaría un poco hablaros de lo poco que he descubierto sobre el lore, pero os dejo a vuestra disposición el descubrir el enigmático lore, los personajes, el universo y la trama de este juego, ya que creo que lo mejor siempre es ir y descrubrirlo uno mismo.

Los NPCs no ayudarán mucho a salir de nuestras dudas respecto al universo del juego y la trama, pero sí servirán para guiarnos de vez en cuando, además de ofrecernos alguna ayuda y algunas “misiones secundarias” bastante interesantes.

 

El nuevo Nexus y el equipamiento de un cazador

Tras la creación de nuestro personaje, tendremos a nuestra disposición, para comenzar nuestra aventura, una especie de base o refugio, lugar que se hace llamar el Sueño del Cazador. Este lugar tendrá una función algo similar al Nexus de Demon’s Souls, especialmente porque será el lugar desde el cual podremos acceder a cada zona del juego. Además, también similar a Demon’s Souls, subiremos de nivel con nuestra amiga la muñeca, similar a como se hacía en con la dama de negro. Este lugar no solo tendrá esas funciones con guiños a Demon’s Souls, sino también otros muchos aspectos, como por ejemplo el poder mejorar nuestras armas en un taller, comprar objetos, armas, materiales, equiparnos runas, equipar orbes, o incluso acceder a las mazmorras del Cáliz, de la cual hablaremos después. En este lugar también dispondremos de los famosos “tutoriales” mediante mensajes dejados en el suelo.

Al igual que en el Nexus de Demon’s Souls, en Bloodborne dispondremos de un sistema de elección de niveles bastante similar al primer Souls. Podremos acceder a diferentes zonas mediante las tumbas que tendremos a nuestra diposición en el Sueño del Cazador, aunque esto no significa que cada zona sea independiente, sino que todas están conectas entre sí. Aun así, desde el Sueño del Cazador podremos acceder a cada una de las lámparas, las cuales hacen un papel similar a las hogueras en la saga Souls.

Nuestros equipos de cazador serán bastante especiales y, aunque no se alejan mucho de lo visto en la saga Souls, sabrán brindar nuevas características y dotar de elementos especiales. El número de tipos de armas será escaso, aunque no quita que sean realmente únicas teniendo en cuenta que cada arma cuerpo a cuerpo dispondrá de dos formas transformables que podrán alternarse de manera realmente ágil, permitiendo así realizar combos entre sus transformaciones.

Además de las armas cuerpo a cuerpo, tendremos a nuestra disposición algo nunca visto en la saga Souls; las nuevas armas de fuego. Estas armas estarán destinadas principalmente al contraataque y defensa, aunque según qué arma usemos sí pueden ser usadas para realizar daño. También cabe recordar que la munición es limitada, por lo que si abusamos del arma deberemos conseguir más balas de mercurio, o bien sacrificar parte de nuestra vida y poder recibir algunas balas extras.

Por supuesto no podía faltar la armadura o atuendo de nuestro cazador, la cual tendrá varias diferencias respecto a lo visto en la saga Souls. En Bloodborne, las vestimentas o armaduras que encontremos no poseerán grandes diferencias en las estadísticas de defensa física siendo gran parte de ellas bastante igualadas, pero sí habrá bastante diferencia en otras estadísticas como la resistencia elemental, a veneno, entre otras. También es de suma importancia recordar que ahora no existe la limitación de peso, por lo que nuestro personaje es en todo momento un personaje realmente hábil y ágil.

 

La oscura ambientación del Londres victoriano y un mundo de pesadillas

Lo que llama más la atención de Bloodborne es su notable y diferente ambientación en comparación con los Souls y, el hecho de estar ambientado en una época completamente diferente, dejamos de lado la fantasía de caballeros y dragones para meternos de lleno en una ciudad con un aspecto londinense victoriano, oscuro y lúgubre, además de un aspecto gótico en los edificios junto a las monstruosidades sacadas de las leyendas de la propia época, como el clásico hombre lobo o el gran ser deforme inspirado en el lado malvado de Dr. Jekyll.

El universo no solo es alrededor de una ciudad con aspecto londinense aunque sí posiblemente por la zona en la que más tiempo pasemos, ya que será el lugar principal en el cual se bifurcarán casi todos los caminos hacia otras zonas, tales como bosques sombríos o castillos góticos.

Además, grandísima parte del juego es opcional a pesar de que no lo sepamos y por ello, nunca sabemos ni cuál es la finalidad ni a dónde ir exactamente, así que si somos jugadores algo curiosos es muy probable que visitemos muchas zonas que no son obligatorias. Bloodborne sabe jugar con ese “sentimiento de perdido” bastante bien, ya que casi siempre pensaremos que estamos yendo al lugar correcto cuando puede ser todo lo contrario pero, aún así, siempre es satisfactorio pasearse por el universo en busca de más caminos.

Un detalle muy importante que destacar sobre el escenario es el diseño de niveles. En las anteriores entregas de los Souls ya había varios sistemas de atajos interesantes, pero Bloodborne lleva los sistemas de atajo a un mayor nivel. El diseño de niveles está perfectamente diseñado, tanto para los atajos como la manera de llevarnos de una zona a otra sin apenas notar demasiadas diferencias, por lo que aporta una sensación de estar explorando un universo bastante grande y lleno de recovecos y lugares interesantes. Lo mejor de todo, es que cada escenario está meticulosamente encajado y ligado entre zonas.

La ambientación del juego también nos puede hacer alguna mala jugada de vez en cuando y sentirnos como en un laberinto pero recordemos que, al igual que ningún título de la saga Souls, no dispondremos de ningún mapa, lo cual facilita el perderse entre sus “oscuros callejones”. Sin duda alguna lo que más le otorga encanto al juego respecto a eso de perderse, es el hecho de “navegar” entre pesadillas, y no serán las veces que nos llevemos de un lugar a otro habiendo “muerto” descubriendo zonas, que como el nombre indica, de pura pesadilla. Bloodborne lleva a un tono muy alto tanto en las bestias como los escenarios que dan forma al universo del juego; siempre nos deja un sabor de “terror” en este juego de acción RPG.

 

El combate más feroz

Nos toca hablar del combate. Lo primero por lo que empezar es nombrar el hecho de que Bloodborne abandona un poco ese aspecto rolero del cual gozaba la saga Souls, y ahora se centra más en ser un juego enfocado a la acción. Este título se enfoca casi plenamente en el combate cuerpo a cuerpo, ya que la magia -que es casi inexistente-, evita que podamos ser un hechicero, un mago o un piromántico. Esto puede ser un punto negativo según qué ojos lo miren, pero a nosotros nos ha parecido un aspecto que acierta a enfocarse en tan solo una mecánica jugable y ofrecer una buena experiencia con esta. Eso sí, es innegable que ofrece menos variedad jugable que los Souls, donde puede afectar principalmente al multijugador competitivo.

¡Eh! ¡¿No hay escudos?! No amigos, se nota que Bloodborne intenta destacar como nueva IP, y es que a pesar de tener las mismas bases que en los Souls, elimina otros aspectos que siempre habían sido claves durante las entregas de la mencionada saga. El no haber escudos obliga a todos los jugadores jugar de una manera más agresiva y desenfrenada, pero sobre todo, esquivar, pues el juego nos enseña que esto no es un Souls, ya que podremos evadir con velocidad, sin apenas uso de resistencia y además, con algo de invulnerabilidad. Esquivar será nuestro sistema de defensa, pero es importante saber que nuestros enemigos también serán más rápidos, especialmente los jefes.

Como defensa también dispondremos de nuestras armas de fuego, las cuales crean una protección de manera muy activa en vez de la clásica defensa pasiva con escudo visto en los Souls, pues aquí no bastará con llevar el escudo levantado y esperar al momento ideal para atacar. En Bloodborne deberemos saber en qué momento presionar el gatillo, con qué enemigos funcionará y con cuáles no. Si disparas en un momento especial podrás realizar un ataque visceral, el cual es un ataque bastante crítico. Recuerda una vez más que las balas serán limitadas, así que debes usar tu arma en el momento adecuado.

A simple vista el combate ya es notablemente más ágil y feroz que lo visto en la saga Souls, por lo que también dispondremos de más combinaciones de ataques, más velocidad, más rapidez para curarse y otras novedades, ya que es importante recordar que el gracias al poco peso de la armadura no nos afectará en absoluto, pues nos moveremos siempre como una pluma. ¡Hasta siempre, movimientos toscos que caracterizan la compleja jugabilidad de los Souls!

Si aun con todo esto sentías la necesitad de que algo te empujara todavía más a ser agresivo y rápido, también dispondremos de un interesante sistema de recuperación de vida, y es que al sufrir daños se nos otorgará unos segundos que nos permite recuperar parte de la vida perdida, pero para ello deberemos arriesgarnos devolviendo el golpe al enemigo y recuperarnos según la cantidad de golpes. Eso le aporta al juego un modo de que el combate se vuelve más arriesgado y dando la sensación de jugárnosla al “todo o nada”, pues siempre podemos retroceder y curarnos debidamente, pero el juego compensa el comportamiento temerario del jugador.

 

El elemento multijugador y sus mundos

Al igual que en la saga Souls, Bloodborne posee un sistema multijugador bastante peculiar, pero esta vez, apuesta por unos nuevos elementos que le aportan su propia personalidad. Como es normal, hay que recordar que el multijugador de Bloodborne, similar a los Souls, se basa en entrelazar universos de cada jugador, bien para cooperar o para enfrentarse, pudiendo encontrarse hasta cuatro jugadores en total, máximo tres para cooperar mientras el cuarto puede ser un invasor que busca matarnos para quedarse con nuestros Ecos de Sangre.

Dejemos de lado las señales y pasamos a usar campanas. Las campanas serán nuestro nuevo objeto que nos permitirá entrar en contacto con otros jugadores. Habrá tres tipos de campana: una servirá para buscar jugadores que deseen cooperar, otra nos permitirá ayudar a jugadores que busquen ayuda, y por último la que nos permite invadir el otro mundo de otros jugadores para beneficiarnos con sus muertes. Para hacer uso de las campanas, necesitaremos algo llamado lucidez, similar a la humanidad en la saga Souls, aunque para la campana que nos permite ayudar no es necesario, y como recompensa por la ayuda recibiremos lucidez.

Esta vez podremos jugar fácilmente con amigos al disponer de la posibilidad de integrar una contraseña a nuestro buscador al tocar nuestra campana. Si nuestro amigo posee la misma contraseña, no será complicado encontrarnos con él.

Las famosas notas y mensajes por la comunidad de jugadores siguen existiendo aunque esta vez no serán notas escritas por nosotros, sino por nuestros pequeños amigos del sueño, nuestros “súbitos” que se encargarán de mostrar nuestras notas para otros jugadores que pasen por la zona que la hemos dejado, la cual servirá de ayuda o bien les despistará, todo dependerá de nuestras intenciones y de si los otros jugadores desean confiar o no en nosotros, pues las notas pueden servir tanto para hacer el mal como el bien.

 

Mazmorras del Cáliz

Además de la excelente trama e historia principal que nos brinda Bloodborne, tenemos la posibilidad de acceder a las Mazmorras del Cáliz, las cuales nos ofrecerán horas y horas según cuánto deseemos adentrarnos en la profundidad. Habrá cuatro tipos de cáliz que nos permitirán adentrar en los diferentes tipos de mazmorras, y podremos conseguirlos tanto en la historia principal como en algunas mazmorras.

Habrá varios cáliz de cada tipo, cada uno con más dificultad que otro a la hora de adentrarnos en sus mazmorras. Además, cada tipo de cáliz poseerá una versión “Raíz”, la cual sirve para crear una mazmorra completamente aleatoria, a diferencia de las otras que poseen una forma definida.

Las mazmorras poseerán unas mecánicas un tanto “zelderas” y es que cada una irá por niveles, desde tres hasta cinco según la mazmorra y su dificultad, pero el aspecto zeldero se debe a que en cada nivel habrá la puerta del jefe y deberemos buscar una zona que nos permita abrir dicha puerta, pero lo más llamativo es que habrá bastantes cofres que nos brinden esa experiencia que sentimos cuando disfrutamos encarnando a Link. En esos cofres será normal encontrar algunas gemas de mejoras, pero también materiales para poder crear un altar con los Cáliz de las Mazmorras, ya que es necesario ciertos recursos que conseguiremos participando en las mazmorras.

 

Misma base con nuevos ingredientes

A estas alturas es fácil darse cuenta de que tanto por las comparaciones como por lo mencionado, Bloodborne posee unas bases jugables similar a los Souls, pero sin embargo posee algunas novedades que lo hacen más distinguible.
Las hogueras ahora son lámparas, las cuales nos sirven como punto de control y para teletransportarnos. ¿Almas? No, aquí ya no nos “alimentamos” de almas, ahora bebemos sangre, en este caso, llamados Ecos de Sangre, harán de nueva moneda de cambio y como potenciador para subir de nivel. Aunque subiremos de nivel de manera clásica, los estatus serán diferentes gracias a elementos nuevos como el arcano o la sangre.

A pesar de ser una nueva entrega, Bloodborne recicla varios movimientos vistos en la saga Souls, tales como el recoger un objeto o subir las escaleras, pero sin embargo los movimientos del combate están totalmente renovados y no se asemejan en nada.

El multijugador anteriormente nombrado posee una mentalidad similar pero con un nuevo sistema que lo permite hacer algo más intuitivo y otorgando más libertad al buscar jugadores mientras exploramos tranquilamente. La lucidez es igual junto a a la humanidad, pero aquí tendrá funciones más complejas como el hecho de hacer honor a su nombre… ya iréis descubriendo el porqué.

 

Dificultad de pesadillas

A diferencia de la endiablada dificultad que ofrecen los Souls, Bloodborne es bastante más accesible dado que los movimientos son más precisos, dejando de lado el torpe y tosco control, además de los movimientos, vistos en los Souls y que no por ello eran malos, sino que es un aspecto negativo que se le resta a la dificultad de Bloodborne. Eso sí, los enemigos también serán más feroces, especialmente los jefes, así que no será nada fácil dominar el combate para saber esquivar o disparar en el momento adecuado para eludir los ataques.

Como es costumbre, nos adentraremos en el juego sin ningún preámbulo y sin darnos a conocer cómo funciona realmente, lo que proporciona esa sensación de sentirse indefenso ante un aterrador mundo del cual no sabes qué peligros te aguardan, así que tendremos que hacernos valer nosotros mismos aprendiendo ante cada error que cometamos, especialmente porque perderemos nuestros Ecos de Sangre, que como ya mencioné, serán nuestra moneda de cambio.

Cuando perdamos nuestros Ecos de Sangre al morir, podremos volver a recuperarlos al igual que hacíamos con los Souls, pero si morimos otra vez sin recuperar antes nuestros Ecos, estos se perderán completamente y pasaremos a intentar recuperar los ecos de sangre de nuestra última vida. Otro detalle que le suma tensión a Bloodborne en estos aspectos, es el hecho de que si morimos cerca del lugar de algún enemigo es probable que nuestros ecos de sangre no estén en el suelo como es costumbre, sino que lo tendrá uno de los enemigos cercanos a donde morimos, así que recuperar nuestros Ecos deberemos matarlo primero. Estos enemigos que “absorben” nuestros Ecos de Sangre al morir suelen ser algo más agresivos, y podemos diferenciarlos porque cuando los tengan en su posesión, sus ojos brillarán.

Los jefes a los que nos enfrentemos tampoco nos pondrán las cosas fáciles, y de hecho serán el punto más difícil del juego, por lo que el pasarlo mal dependerá mucho de nuestra habilidad y manera de jugar. De hecho, aquí en MuchoGamer, nos hemos encontrado con bastante variedad en estos puntos; unos jugadores se pasaban fácilmente cierto jefe mientras que otros lo pasaban mal. Algo que se destaca bastante de Bloodborne en el tema de los jefes, es el hecho de que estos poseen transformaciones según cuánta vida les restemos, cambiando desde su forma hasta sus movimientos, lo cual aporta variedad al combate y al mismo tiempo aumenta la tensión y dificultad convirtiéndose en todo un reto, especialmente para los jugadores que se confían tras pasar la “primera etapa” de un jefe.

La curva de dificultad es algo más desigualada que en otros Souls. Bloodborne, a pesar de ser más accesible, puede convertirse en una completa pesadilla al dar nuestros primeros pasos, tanto para jugadores de la saga que estaban acostumbrados a escudos como para jugadores nuevos, pero más adelante puede empezar a volverse un paseo y no ofrecer tanta dificultad como al principio. Eso sí, el juego será casi siempre difícil y estará muy por encima de la media vista en los videojuegos actuales. Suponemos que serán pocos los que mientras leen este análisis se pregunten “¿pero es más fácil o más difícil que los Souls?”. Lo que es difícil es responder a esta pregunta, pues depende mucho de la experiencia de cada jugador y su habilidad, pero en términos generales se podría decir que no es mucho más fácil que los Souls, aunque a la larga puede volverse más fácil de dominar, lo que hace que la curva de dificultad vaya reduciendo bastante a medida que vayamos avanzando y aprendamos cómo se juega y funciona realmente el juego.

Eso sí, sea en la parte de que sea del juego, creemos que casi todos los usuarios lo pasarán mal. Aquí en MuchoGamer hemos sudado sangre para superar la Mazmorra del Cáliz Maldita en niveles bajos, aunque no os explicaremos la peculiaridad de esta mazmorra para evitar spoilers. Lo que sí podemos asegurar es que ha sido la zona que más sufrimos, sin olvidarnos también de algunos jefes a los cuales tuvimos que hacer frente a solas sin la ayuda de ningún jugador. Todo el mundo lo pasará mal en un momento u otro tarde o temprano, pero de hecho, esa es una de las gracias del juego… ¿no?

 

La belleza artística, tecnológica y sonora

Bloodborne destaca bastante de los Souls por ser el que mejor aspecto gráfico posee con enorme diferencia, pero no solo su calidad gráfica es lo que lo pone por encima, sino su espesa y detallada ambientación a la que se le suma un apartado artístico realmente increíble que destaca todo detalle del lúgubre Londres victoriano. Sin duda nos ofrece un grado único de inmersión en su universo.

En cuanto a otros elementos del apartado tecnológico, falla un poco a la hora de mantener sus imágenes por segundo, pero los bajones suelen suceder en momentos muy puntuales o en momentos que jugamos con otros jugadores, pero esta ocasión puede deberse más que nada a la conexión de la que dispongamos nosotros y/o el otro jugador.

La banda sonora es realmente impresionante, tan buena como cualquier entrega de la saga, ofreciendo una tensión en las épicas batallas contra los jefes, además de algunos nuevos efectos sonoros de esta nueva ambientación que sabe cómo meternos en materia y sentir la angustia, oscuridad y ambiente pesadillezco. Todavía es más destacable el hecho de que este título viene totalmente traducido a nuestro idioma con un excelente nivel de doblaje, aunque disponemos de la posibilidad de alternar por las voces originales si lo deseamos.

 

¿Un supuesto Demon’s Souls 4 o una nueva IP?

No han sido pocos los usuarios que han tachado a Bloodborne de poca innovación para considerarse una nueva IP, pero es innegable el hecho de que claramente lo es, ya que así lo es oficialmente. Sin embargo sí es cierto que hereda algunos de los elementos de los Souls, pero aun así, en MuchoGamer creemos que se puede distinguir tanto y separase de los Souls como para considerarse independiente, pues rompe claramente la línea que había entre cada uno de los Souls donde apostaban por un universo similar, mismas mecánicas o ningún cambio jugable, siendo siempre una “continuación”. En cambio, Bloodborne ha llegado para ofrecer algo fresco pero con las mismas bases sentadas que tanto han surgido efecto; el sistema de hogueras, multijugador único, subir de nivel, reaparición de enemigos…

A pesar de todo, Bloodborne ha sabido ofrecer sus propias cartas que crean una nueva baraja de juego con la que diferenciarse y poder considerarse completamente una nueva IP, y lo podéis notar por los múltiples elementos que hemos nombrado durante el anális; las novedades del combate, el increíble cambio de universo, la habilidad y agilidad del personaje o el cambio en el equipo, entre otros. Realmente el as en la manga que diferencia notablemente Bloodborne es muy simple de averiguar, ya que jugar a Bloodborne durante horas y jugar a un Souls posteriormente se puede notar un cambio bastante exagerado dada la “torpeza” jugable que ofrecen los Souls frente a la precisa, frenética y activa jugabilidad de Bloodborne. Es muy diferente la sensación de controlar nuestro personaje en un juego y en otro, sobre todo si en los Souls usamos un personaje pesado y con escudo, algo totalmente contrario a la jugabilidad que busca ofrecer Bloodborne.

Suponemos que siempre lo podemos meter dentro del saco al tener las mismas bases para realizar algunas comparaciones y demás al ser un juego de From Software, pero Bloodborne claramente no es una simple continuación de los Souls, sino más bien un renacer o renovación de la saga, o puede que una nueva bifurcación, aunque esto dependerá del futuro de la saga. De todos modos, siendo o no un Souls, Bloodborne es uno de los mejores juegos que puedes disfrutar. De hecho, aquí en MuchoGamer pensamos que es lo mejor actualmente para Playstation 4, y creemos que su nota no deja lugar a duda respecto a nuestra opinión.

Conclusión

Bloodborne es de esos juegos que te pueden marcar, tanto como si comprendes o no su universo te quedarás impresionado con él dado su aspecto e inmersión. A todo esto le sumamos una jugabilidad realmente adictiva pulida y que sin duda aporta novedades que sientan como aire fresco a los usuarios que tanto han disfrutado de los Souls. Las horas y horas que nos brinda en un universo en el cual siempre deseas profundizar más es innegable para valorar con tan alta nota un título de este estilo.

Para los jugadores nuevos tan solo os podemos aconsejar que esto es un juego difícil y que brilla por su adictiva jugabilidad, así que si esperáis un hack and slash al estilo Devil May Cry o God of War, lo siento, pero este juego no posee ninguna semejanza con dichos títulos. Quienes disfrutarán indudablemente serán los fanáticos de la saga Souls, ya que este título mantiene las mismas bases pero apostando por nuevas mecánicas jugables y el universo más oscuro y aterrador. Tal vez los que echen en falta la edad medieval, dragones y caballeros y un sistema de combate más profundo como los Souls no lo disfruten tanto, pero para cualquier que no sea tan conservador sabrá tener un hueco para situarlo tan alto como nosotros.