Análisis de The Last Guardian

Tres días me ha durado The Last Guardian, tres días después de una espera de unos ocho años. Qué rápido pasa el tiempo cuando algo te gusta y que lento se siente cuando estás esperando. ¿Han merecido la pena todos estos años de retrasos e incertidumbre? Totalmente, soy un enamorado de la obra de Fumito Ueda y siempre tendré entre mis mejores recuerdos consoleros su ICO y Shadow of the Colossus, ahora por supuesto también la aventura protagonizada por Trico y ese muchacho tan misterioso. Y es que, os lo aseguro, una vez terminado The Last Guardian las manos me temblaban..

– ODA A LA AMISTAD –

En ICO necesitábamos a Yorda, y a su vez ella nos necesitaba a nosotros para escapar de ese castillo encantado. En Shadow of the Colossus nuestro objetivo era bien distinto, encarnábamos a Wander a lomos de su fiel corcel Agro para dar caza a unos enormes colosos, y todo por amor, para revivir a su amada. Lo más impactante de este último, a parte de las épicas batallas, era que terminábamos encariñándonos con Agro, no podíamos interactuar demasiado con el pero lograba que lo sintiéramos como un amigo de aventuras. Este sentimiento caló hondo en Ueda y su equipo y de ahí nació The Last Guardian.

Ya sabréis un poco de que va el juego. Para afrontar esta obra es esencial saber lo mínimo y no os quiero estropear nada. Así que si has visto algún trailer o gameplay no indagues más porque estarías guillotinando la parte más cuidada y esencial de la aventura. Me limitaré a decir muy por encima que esto va de amistad, de la creación de un vínculo inquebrantable entre un ser humano y una criatura llamada Trico, cuyo comportamiento y aspecto se asemejan a una mezcla entre gato, perro y ave. Los destinos de ambos protagonistas quedan vinculados desde el primer cruce de miradas, así que deben ayudarse mutuamente para salir de la fortaleza en la que se encuentran confinados. Y esto es, a grandes rasgos, de lo que va el juego. Pero claro, entre medias habrá más misterios, momentos de adrenalina, de sustos, lloros y todas las emociones que te puedas imaginar. Porque si con algo se juega aquí, es con los sentimientos.

Trico es entrañable, si alguna vez tuviste una mascota sabrás a lo que me refiero. No tienen maldad, y si se les educa y trata con cariño serán tus más leales compañeros. Pues en este título igual, es imposible no encariñarse con este bicho. Hay un contraste perfectamente pensado entre esa bestia tan brusca y enorme y el niño, diminuto en comparación con Trico y frágil, hasta torpe diría. Estas apariencias hacen aún más si cabe que su relación sea más entrañable, sobretodo en los momentos en los que ambos personajes se protegen y cuidan mutuamente, ponen los pelos de punta y traspasan totalmente la pantalla. He de decir que lo que más me llamó la atención es lo bien medido que está el ritmo del juego, pensé en encontrarme con una aventura breve (ICO y SOTC se podían pasar en unas 4 y 6 horas respectivamente), pero mi primera partida ha sido de unas 13-14 horas, más del doble de lo que esperaba y lo mejor es que siempre ha logrado que mi grado de interés no decayera.

La evolución es obvia, al principio Trico no nos hace ni caso, se limita a mirar para nosotros con cara de “este mocoso es medio tonto”, pero con el paso de las horas ambos personajes se cogerán cariño y entenderán que se necesitan para salir de ese lugar, y entonces la bestia empezará a obedecer. Algunas veces cuando le de la gana y en otras llevará la iniciativa. Porque Trico es así, un animal que se despista, le estás pidiendo que salte para llegar a lo alto de una torre y se ponen a juguetear con el agua de un charco, o da media vuelta e intenta cazar un ave que sobrevuela la zona. La IA es un escándalo, transmite en todo momento que estamos ante un ser vivo que siente y padece. Habrá momentos en los que por un motivo u otro tendrás que dejarlo atrás y ponerte a explorar sin el, entonces escucharás de fondo un aullido inconfundible, ¡es Trico pensando que lo has abandonado! En otras ocasiones incluso de la desesperación verás como hace todo lo posible por seguirte, llegando a meter la cabeza por agujeros diminutos, todo por no quedar solo. Increíble, de verdad. Hace que te sientas incluso mal.

La grandeza reside en los pequeños detalles, son estas cosas las que hacen grande a The Last Guardian. ¿Un ejemplo? Con círculo podremos acariciar a Trico, pues dependiendo de donde nos situemos este reaccionará a nuestras caricias de diferente manera, ¡incluso se pondrá a ronronear! Detrás de las orejas por lo que parece le da gustito, y si te sitúas justo en la espalda, donde inicia la cola, verás como se le ponen las plumas del cuerpo de punta. También hay momentos en los que le entra el sueño y claro, se tumbará, si nos pegamos a su barriga el mando vibrará a ton de su corazón. Son pequeños detalles, pero te meten de lleno en la experiencia.

– PARA LO BUENO Y LO NO TAN BUENO, UN TÍTULO MUY TEAM ICO –

Jugablemente todas las obras de Team Ico siguen unos patrones poco comunes para lo que estamos habituados a día de hoy. Muchos títulos en ocasiones nos tratan como peleles, simplificando al máximo el nivel de dificultad para no frustrarnos. Se me ocurren casos como el de Uncharted 4 o Rise fo the Tomb Raider, juegos en los que casi es imposible caer al vacío al realizar un salto, que incluso nos muestran de distintos colores las rutas de escalada, por si nos perdemos… Esto no pasa en The Last Guardian, aquí tendremos que volver a calcular los saltos con ojo avizor, y tampoco nos pondrá las cosas fáciles para reconocer la ruta que deberemos tomar para seguir avanzando. Yo agradezco esto, agradezco que no me digan en todo momento lo que tengo que hacer. La respuesta está ahí, delante tuya, pero tienes que exprimir un poco el coco y medir bien tus pasos.

Otro aspecto “muy Team ICO” son los puzzles. Aquí se juega con todo un poco, desde escalada y salto, hasta resoluciones con físicas u objetos. Son muy variados y en ocasiones bastante difíciles. Algunos tendremos que afrontarlos utilizando la inteligencia artificial de nuestro querido amigo, estos son los más espectaculares porque te incentivan a ponerlo a prueba. Trico odia el agua por ejemplo ¿Cómo harías para que el muy cabroncete decida tirarse a un lago? Pues tu ingenio deberá hacer acto de presencia. Son rompecabezas muy originales que por norma general no se repiten, es otro punto fuerte del título.

Lo que no es un punto tan fuerte es la cámara, falla más de lo que debería. A veces perderás el sentido de la orientación por culpa de sus planos, y todo por empeñarse en acercarse demasiado al niño. Pienso que en un juego de este estilo, en el que te acompaña un animal tan grande, cae de cajón no acercar tanto la cámara al protagonista. Pues nada, el juego se empeña en complicarnos la vida y en ocasiones tendremos que lidiar con ello. Recomiendo cambiar la sensibilidad del joystick que mueve la cámara al tope porque definitivamente el problema disminuye. Los controles, por lo que tengo entendido se han cambiado en los últimos meses de desarrollo, antes, según dicen, con R1 nos agarrábamos a Trico, al soltar el botón nos despegábamos al instante de su plumaje. Ahora esto se realiza automáticamente, al saltar encima nos sujetaremos instantáneamente. En mi partida no me ha resultado un problema, aunque bien es cierto que a veces intentas bajar del animal y no eres capaz, mejor dicho, es un proceso más lento que de la otra forma, pero salvo en momentos muy puntuales no me ha resultado incómodo.

– MOTOR GRÁFICO DE OTRA GENERACIÓN, BSO Y DIRECCIÓN ARTÍSTICA INCREÍBLES –

Empecemos por lo peor: Vete bajando tus pretensiones si esperas estar ante algo puntero en lo gráfico, porque no te vas a encontrar nada por el estilo. En detalles como las texturas o el rendimiento se le notan las costuras. Ojo, no digo que las texturas sean sean malas, simplemente no alcanzan el nivel de otras producciones y algunas se ven un tanto borrosas, pero en su conjunto cumplen y no dañan la vista tanto como algunos dicen. La tasa de imágenes por segundo sí es problemática porque se percibe que no mantiene los 30fps en ningún momento, por lo menos en PS4 Slim. En el modelo “Pro” sí es cierto que parece solucionar esta deficiencia. Se juega bien pese a ello, al tener un ritmo bastante pausado en la mayor parte de la aventura pues no es algo que afecte a la jugabilidad, pasa a ser algo secundario. En su día jugué a Shadow of the Colossus en PS2, en las batallas mantenía con suerte los 20fps pero aún así lo disfruté como un enano sin darme apenas cuenta, de ahí que piense que es algo más psicológico que otra cosa. Iremos a YouTube para mirar análisis de rendimiento y nos tiraremos de los pelos de la cabeza, yo el primero, pero la realidad es que la tasa de refresco, pese a ser deficiente, no afecta a la experiencia. A mi por lo menos no.

Ahora vayamos a lo mejor: la dirección artística y la BSO. ¡El diseño de los niveles es tremendo! Tenemos que pensar que en la mayor parte de la aventura vamos con Trico a nuestro lado, tuvo que ser bastante complicado diseñar el juego teniendo en cuenta esto. Visitaremos todo lo que alcanzamos a ver en el horizonte, y una vez dejado atrás giraremos la cámara para ver como nos alejamos, viendo así las conexiones que existen entre los distintos niveles. Todo está enlazado, recuerda bastante al mapeado de la saga Dark Souls. Y es que además es bellísimo y deja estampas de cuadro, hace un uso de la iluminación muy bueno y otros aspectos como el follaje o el agua son muy preciosistas y vistosos. Pero sin duda alguna el mayor mérito vuelve a ser Trico, su diseño es brutal, genial, quedarás embobado al ver como se mueven las plumas con el viento, como se desprenden de su cuerpo, como reacciona ante los elementos que le rodean, como expresa con los ojos, como reflecte la luz en el… Una salvajada y uno de los motivos por los que puedo llegar a entender el retraso y cambio de generación. El niño sin embargo es más simple pero no por ello con peor diseño, sus movimientos y su forma de interactuar al subir o bajar escaleras, al escapar de algún enemigo… Transmiten esa delicadeza que se pretende.

A la banda sonara hay que darle de comer a parte. Si bien es cierto que aparece en momentos muy puntuales a lo largo del juego, cuando lo hace ayuda enormemente a que esa escena sea aún más épica y conmovedora. Su composición es sobresaliente mire por donde se mire.

– CONCLUSIÓN –

No tengo ningún reparo al afirmar que The Last Guardian me parece una de las mejores experiencias que he tenido en el mundo de los videojuegos. Siento que he disfrutado de una obra única y desgraciadamente irrepetible, lo que transmite es tan fuerte y me ha calado tanto que hace que sus defectos sean ridículos. Estoy seguro que con los años seguiré recordando a Trico como uno de los mayores logros de la historia en este sector.

LO MEJOR

+ Su historia, su ritmo y su desenlace
+ Trico y la relación con el niño, impresionante
+ BSO y dirección artística
+ Lo que puede llegar a transmitir

LO PEOR

– Rendimiento en PS4 estándar
– Graficamente no es puntero

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